Cuando la inundación me tragó a los siete años, una mano me arrancó del barro. Esa mano fue la de Song Dai. Durante quince años creí que él me había salvado la vida. No sabía que también me ocultaba la verdad de mi origen.
Tenía siete años cuando el río se salió de su cauce y devoró el pueblo. Recuerdo el rugido del agua, los techos flotando, los gritos rotos por la lluvia. Yo era una niña huérfana; cuando la corriente me levantó del suelo, tampoco tuve a nadie que gritara mi nombre. Me arrastró hasta el borde de … Read more