El día que volví a abrir los ojos, mi hermana ya estaba sonriendo como si supiera que iba a arruinarme otra vez.
La sala del clan de los zorros estaba llena de incienso y susurros, y en el centro, dos destinos esperaban sobre la mesa: el nombre del Rey Dragón… y el del Rey Serpiente. Nadie hablaba en voz alta, pero todos sabían que una elección significaba gloria… y la otra, condena. Y yo ya había vivido … Read more