Desde niña, fui la futura nuera elegida por la familia Huo.
Mi destino parecía escrito.
Casarme con uno de los dos hijos gemelos de la familia más poderosa de la ciudad.
El problema era que, al cumplir dieciocho años, llegó el momento de elegir.
Y yo no podía decidir.
Huo Yunzhi.
El hermano mayor.
Serio, elegante, distante.
Huo Yunzhao.
El hermano menor.
Arrogante, rebelde, imposible de controlar.
Ambos habían crecido conmigo.
Ambos me habían protegido.
Ambos habían sido mi familia.
¿Cómo podía elegir a uno y herir al otro?
Mientras dudaba, pensé en lanzar una moneda.
Hasta que de repente…
Aparecieron unas líneas de texto flotando frente a mis ojos.
【¿La villana de verdad está eligiendo? ¿No sabe que ambos protagonistas masculinos la odian?】
Me quedé congelada.
【Se cree importante porque fue elegida como futura nuera. Durante años hizo lo que quiso.】
【Qué diferencia con la protagonista femenina, que es dulce, inocente y adorable.】
【Una historia de amor perfecta está siendo destruida por esta villana.】
Mi respiración se detuvo.
¿Villana?
¿Yo?
Entonces apareció otra línea.
【Por suerte, al final muere por hemorragia durante el parto y los protagonistas pueden vivir felices para siempre.】
Sentí frío en todo el cuerpo.
Levanté la vista lentamente.
Y por primera vez…
Miré a los dos hombres que habían crecido conmigo.
Huo Yunzhi evitaba mi mirada.
Huo Yunzhao tenía una expresión indiferente.
Pero en sus ojos…
Realmente había rechazo.
La tía Huo me miró con cariño.
—Tongsong, ¿ya decidiste a quién elegir?
Mis dedos se apretaron.
Toda mi vida había pensado que ellos me querían.
Mi madre murió salvando a la señora Huo cuando yo tenía cinco años.
Antes de morir, solo tuvo una preocupación:
—Señora… no me arrepiento de haberla salvado. Solo… no puedo dejar tranquila a mi hija.
La señora Huo sostuvo su mano llorando.
—No te preocupes. Desde hoy, Tongsong será mi hija. La familia Huo cuidará de ella toda la vida.
Y cumplió su promesa.
Crecí rodeada de cariño.
Los dos hermanos Huo fueron mis protectores.
Me acompañaban.
Me defendían.
Me cuidaban.
Pero ahora los comentarios decían que todo había sido mentira.
Que solo fingían.
Que yo era una carga.
Entonces apareció otra frase.
【Si la pequeña villana no quiere elegir a ninguno, debería mirar al tío menor de la familia Huo.】
【Él la ha amado durante años.】
【Solo no se atrevió a confesar por la diferencia de edad.】
Mi corazón dio un vuelco.
¿Tío menor?
Giré lentamente la cabeza.
En la esquina del salón estaba sentado un hombre.
Huo Xiaohan.
El hijo menor del abuelo Huo.
El hombre más poderoso y misterioso de la familia.
Era mucho mayor que nosotros.
Siempre había sido distante.
Siempre había mantenido una postura impecable.
Pero ahora…
Me estaba mirando.
No como un adulto observando a una niña.
Sino como un hombre intentando contener algo durante demasiado tiempo.
Entonces apareció una nueva línea:
【Si no fuera por los protagonistas, la pequeña villana nunca habría terminado muriendo en una mesa de operaciones.】
【Porque el hombre que realmente la ama siempre estuvo esperando.】
Mi corazón comenzó a latir más rápido.
¿Era posible?
¿Huo Xiaohan…
me amaba?
No.
Imposible.
Pero entonces escuché la voz de la tía Huo:
—Tongsong, ¿quieres decirnos tu elección?
Todos esperaban mi respuesta.
Los dos hermanos también.
Y por primera vez…
No quería elegir a ninguno.
Porque quizá toda mi vida había estado intentando conseguir el amor de personas que nunca me pertenecieron.
Quizá…
El verdadero peligro no era perderlos.
Era seguir creyendo en una historia que no era la mía.
Respiré profundamente.
Y dije:
—Tía Huo…
—Creo que no elegiré a ninguno.
El salón quedó en silencio.
Y la expresión de Huo Xiaohan…
Por primera vez…
Cambió.
La frase cayó como una bomba.
Nadie esperaba esa respuesta.
La señora Huo quedó sorprendida.
—¿Por qué?
Bajé la mirada.
No podía decirles la verdadera razón.
No podía explicar que había visto palabras imposibles flotando frente a mí.
No podía decir:
“Sé que soy un personaje secundario destinado a morir.”
Pero podía decir la verdad.
Al menos una parte.
—Porque no quiero que nadie se vea obligado a casarse conmigo.
Mis palabras hicieron que ambos hermanos levantaran la mirada.
Huo Yunzhao frunció el ceño.
—¿Quién dijo que estamos obligados?
Su tono era duro.
Pero no sonaba indiferente.
Sonaba molesto.
Como si mi decisión hubiera tocado algo que él no quería admitir.
Sonreí con tristeza.
—¿No es así?
Silencio.
Porque ninguno respondió.
Y esa ausencia de respuesta fue más dolorosa que cualquier confirmación.
Durante años había pensado que ellos me protegían porque yo era importante.
Pero quizá solo cumplían una promesa hecha por sus padres.
Quizá yo era simplemente una responsabilidad.
Una deuda.
Una obligación.
La señora Huo parecía angustiada.
—Tongsong, cariño…
—Tía, no te preocupes.
Intenté sonreír.
—Me has dado una familia durante toda mi vida. Eso ya es suficiente.
Las lágrimas casi escaparon.
Pero no quería llorar delante de ellos.
No quería volver a ser la niña abandonada que necesitaba que alguien la eligiera.
Entonces apareció una nueva línea frente a mí.
【La villana está actuando diferente al original.】
【¿Qué está pasando?】
【¿Por qué no está peleando por los protagonistas?】
Sonreí internamente.
Por primera vez, esos comentarios no podían controlar mi destino.
Si realmente era una historia…
Entonces yo cambiaría el final.
—Tía Huo.
Levanté la cabeza.
—Quiero salir de la familia Huo.
Todos quedaron inmóviles.
Incluso Huo Xiaohan.
La expresión de sus ojos cambió.
—¿Salir?
La voz de Huo Yunzhhi fue baja.
—¿Qué quieres decir?
—Que ya no quiero ocupar el lugar de futura nuera.
Mis palabras fueron tranquilas.
—Quiero vivir mi propia vida.
Huo Yunzhao se puso de pie.
—¿Y qué pasa con nosotros?
La pregunta salió demasiado rápido.
Incluso él pareció sorprendido.
Lo miré.
—¿Qué pasa con ustedes?
Por primera vez no supe qué decir.
Porque la respuesta era sencilla.
Ellos tenían su futuro.
Sus amores.
Sus protagonistas.
Yo solo estaba intentando dejar de ser un obstáculo.
Huo Yunzhao apretó los labios.
—Tú…
Parecía querer decir algo.
Pero no terminó.
Entonces Huo Xiaohan habló.
—Tongsong.
Todos lo miraron.
Era la primera vez que intervenía.
Caminó lentamente hacia nosotros.
Cada paso suyo hacía que la presión del ambiente aumentara.
Siempre había sido un hombre imposible de ignorar.
Cuando llegó frente a mí, bajó la mirada.
—¿Realmente quieres irte?
Asentí.
—Sí.
Sus ojos se oscurecieron.
—¿Porque crees que nadie aquí te quiere?
Mi corazón tembló.
¿Cómo lo sabía?
No respondí.
Y ese silencio fue suficiente.
Huo Xiaohan cerró los ojos durante un segundo.
Como si estuviera soportando algo.
Después dijo:
—Entonces todos hemos cometido un error.
Los dos hermanos lo miraron sorprendidos.
—Tío.
Huo Xiaohan no les prestó atención.
Seguía mirándome.
—Pensaste que tus años con nosotros eran una mentira.
—Pensaste que cuidarte era solo una obligación.
—Pensaste que eras una carga.
Cada palabra golpeaba exactamente donde dolía.
Porque era verdad.
—Pero nunca preguntaste qué sentíamos realmente.
Me quedé quieta.
Entonces apareció una nueva línea.
【¡Dios mío!】
【El tío menor finalmente va a confesar.】
【Siempre pensé que solo era protección familiar, pero resulta que estaba enamorado de ella desde hace años.】
Mis ojos se abrieron.
Huo Xiaohan…
¿Realmente?
Él continuó:
—Cuando tenías cinco años, tu madre murió salvando a mi hermana.
—Todos pensaron que la promesa de cuidarte era una obligación.
—Pero para mí nunca lo fue.
Su voz era profunda.
—Porque desde el momento en que llegaste a esta casa, te convertiste en alguien importante.
Mi respiración se detuvo.
—No como una futura nuera.
Pausa.
—Como Tongsong.
El nombre salió de sus labios con una ternura que nunca había escuchado.
—La niña que escondía sus lágrimas para no preocupar a los demás.
—La niña que compartía sus dulces aunque le gustaban mucho.
—La niña que siempre decía que estaba bien aunque claramente no lo estaba.
Mis ojos comenzaron a humedecerse.
Porque él recordaba cosas que yo misma había olvidado.
Huo Yunzhao dio un paso adelante.
—Tío…
Su expresión era complicada.
Por primera vez no parecía mi protector.
Parecía un hombre que acababa de descubrir que podía perder algo importante.
Huo Yunzhi también habló.
—¿Desde cuándo?
Huo Xiaohan respondió sin dudar:
—Desde mucho antes de que ustedes entendieran qué era querer a alguien.
El silencio fue absoluto.
Entonces aparecieron más comentarios.
【Esperen…】
【¿Por qué siento que los protagonistas masculinos están empezando a arrepentirse?】
【Ellos siempre pensaron que ella estaría ahí.】
【Pero cuando realmente quiere irse…】
【Se dan cuenta de que nunca fue una carga.】
Bajé la mirada.
Por primera vez no quería saber qué decía la historia.
Porque mi propia vida estaba cambiando.
—Huo Xiaohan.
Él me miró.
—Si realmente me quieres…
Tomé aire.
—No quiero ser una elección de último momento.
Su expresión se volvió seria.
—Nunca fuiste eso.
—Entonces demuéstramelo.
Silencio.
Después, él asintió.
—Está bien.
—Pero esta vez…
Se acercó un poco.
—Déjame perseguirte.
Mis ojos se abrieron.
El hombre que todos consideraban imposible de alcanzar.
El hombre que jamás mostraba emociones.
Ahora estaba pidiéndome una oportunidad.
Los días siguientes fueron extraños.
Los dos hermanos cambiaron.
Huo Yunzhao dejó de tratarme como una responsabilidad.
Empezó a buscarme para hablar.
Huo Yunzchi dejó de esconder sus emociones detrás de la arrogancia.
Pero yo ya no era la misma.
Ya no necesitaba desesperadamente que alguien me eligiera.
Porque había aprendido algo importante:
El amor que tienes que rogar para recibir…
Nunca fue amor.
Meses después, la señora Huo organizó una cena familiar.
Me preguntó:
—Tongsong, ¿todavía no quieres elegir?
Sonreí.
—Ya elegí.
Todos quedaron atentos.
Miré al hombre sentado frente a mí.
Huo Xiaohan.
El hombre que había esperado en silencio.
El hombre que me vio cuando yo todavía no sabía verme a mí misma.
—Lo elijo a él.
La sala quedó en silencio.
Huo Xiaohan me miró.
Por primera vez, ese hombre siempre controlado parecía perder la compostura.
—¿Estás segura?
Sonreí.
—Sí.
—¿Incluso sabiendo que soy mayor?
—Sí.
—¿Incluso sabiendo que soy difícil?
—Eso ya lo sabía.
Una sonrisa apareció en sus labios.
Pequeña.
Pero real.
Y en ese momento comprendí algo.
Quizá fui escrita como una villana.
Quizá todos esperaban que terminara sola.
Pero nadie podía decidir mi final.
Porque yo no era un personaje secundario en la historia de otros.
Era la protagonista de mi propia vida.